Los hijos no son parte del conflicto: una reflexión desde el Derecho de Familia

Uno de los errores más frecuentes que observamos en los procesos de familia es que los padres, de manera consciente o inconsciente, terminan involucrando a sus hijos en los conflictos derivados de la ruptura de la relación de pareja.
Cuando un niño es utilizado para transmitir mensajes, obtener información del otro progenitor, escuchar descalificaciones o verse obligado a tomar partido, deja de ser protegido y comienza a cargar con responsabilidades que no le corresponden. Los conflictos de los adultos deben permanecer entre los adultos.
Desde una perspectiva jurídica, la legislación colombiana es clara al establecer que en toda decisión relacionada con niños, niñas y adolescentes debe prevalecer su interés superior, consagrado en el artículo 44 de la Constitución Política y desarrollado por el Código de la Infancia y la Adolescencia. Esto implica que las actuaciones de los padres deben estar orientadas a garantizar el bienestar físico y emocional de sus hijos, incluso cuando existan profundas diferencias entre ellos.
Ser un buen padre o una buena madre no se limita a cumplir con una cuota alimentaria o ejercer la custodia. También significa actuar con madurez, respeto y responsabilidad frente al otro progenitor, entendiendo que la relación de pareja puede terminar, pero la responsabilidad de criar y acompañar a los hijos es permanente.
Los niños tienen derecho a mantener una relación sana con ambos padres, siempre que ello no represente un riesgo para su integridad. Privarlos de ese derecho por razones personales o utilizarlos como instrumento dentro del conflicto no solo afecta su desarrollo emocional, sino que también puede ser valorado por las autoridades judiciales y administrativas al adoptar decisiones sobre custodia, cuidado personal y régimen de visitas.
En Alianza Legal Medellín creemos que los procesos de familia no deben centrarse en quién gana el conflicto, sino en quién protege mejor los derechos de los hijos. La verdadera victoria siempre será permitir que los niños crezcan en un ambiente donde el respeto, el diálogo y el amor prevalezcan sobre las diferencias de los adultos.

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